Testimonio de Martha Yolanda Pérez Castañeda / Sanidad de Divertículos 

Tenía  dolores intensos en el bajo vientre, visité varios médicos y todos me decían que era colítis y me daban tratamiento,  pero no mejoraba, probé con homeopatía y acupuntura,  con los mismos resultados,  el problema continuaba igual. 

Decidí investigar en internet a raíz que una vecina murió por divertículosis, ya muy avanzada se le reventó y le dio peritonítis y no pudieron hacer nada por ella.

Al conocer los síntomas me dí cuenta que yo tenía muchos de ellos por lo que visité a una doctora del servicio médico al que pertenezco y le referí lo que había investigado y mis síntomas, inmediatamente,  me dió un pase para el hospital y unas órdenes para unos estudios, me internaron por cuatro días y me realizaron los estudios respectivos; al analizar los resultados del tac, los doctores me dijeron que efectivamente tenía divertículosis, el médico que me iba a operar me mencionó que era una operación muy complicada pues iban a cortar la parte del intestino que estaba dañada por los divertículos  más o menos 10 cm. y a cerrar la fisura de la vejiga y que  dejarían el intestino abierto por tres meses , colocándome una bolsa , para desechos, empezamos a orar porque yo no quería esa bolsa me dieron un tratamiento y dieta para luego programarme para cirugía.

Inmediatamente pedí a mis tres hijas que pidieran oración,  por mí, pues mi confianza siempre ha estado en Dios y en su maravilloso poder sanador, al estar en casa me sucedió algo raro pues por la vía urinaria estaba drenando excremento lo cual me alarmó y regresé al hospital, los médicos jóvenes de urgencias nunca habían tenido un caso así por lo que,  consultaron con otros médicos y les informaron que yo tenía una fisura en la vejiga y que se conectaba con el intestino por lo que la orina salía contaminada.
En esos tiempos,  mi hija menor me comentó que el padre de uno de sus compañeros de trabajo era Pastor y pertenecía a un Ministerio de Sanidad, por lo que le pedí que me dijera cómo me podía comunicar con él. Yo sentí mucha paz y confianza al hablar con el pastor, oró por mí y en una segunda oración primeramente trató conmigo indicándome cómo podía yo ser libre y sanara mi alma perdonando a todo aquel que consciente o inconsciente me hubiera dañado para que Dios obrara en mí. En esa oración perdoné y me declaré libre. Luego el pastor oró con poder de lo alto y ordenó a mi cuerpo que cada órgano cumpliera su función. Al terminar de orar fui al baño y pude glorificar el nombre de Dios porque el excremento tomó su curso natural.

Al regresar al hospital me colocaron una  sonda para cuantificar la orina y que no saliera contaminada, mi dieta era a base de líquidos y luego con alimento por vía intravenosa, estuve así por tres semanas. Constantemente se tapaba la sonda que me habían colocado y los dolores eran intensos,  yo clamaba a gran voz en mi cuarto de hospital al igual que mi segunda hija y mi esposo, a su vez mandaban mensajes a mis otras hijas (la mayor y la menor) que por cuestiones de trabajo no podían estar conmigo la mayor parte del tiempo, para que nos reforzaran en oración en ese momento tan difícil y doloroso, hasta que venían los enfermeros a destaparla y cesaban los dolores, en esos momentos dos citas bíblicas venían a mi mente “ por su llaga fuimos nosotros curados” y me aferraba a su palabra, en el momento de dolor sentía que descendía por un tubo negro y a mi alrededor giraban no sé si hojas o papeles también negros y yo le decía a Dios, si tú quieres puedes quitarme este sufrimiento pero luego recordaba otra cita “bástate Mi Gracia que mi poder se perfecciona en tu debilidad” y yo sentía que Dios tomaba el control, pues desde el primer día yo le dije a Dios, estoy en tus manos y que primeramente se haga tu voluntad, así que yo confiaba plenamente que estaba conmigo y una noche yo le dije quiero sentirte porque yo sé que estás a mi lado y en ese momento sentí una mano que se posó sobre mi hombro, y empecé a llorar y a agradecerle ese privilegio.

Los doctores que me visitaban y los enfermeros se preguntaban pero por qué están retrasando la operación  si ya debían  de haberla operado, cuando se fueron los enfermeros mi hija me decía es que Dios quería   este tiempo para realizar la operación y luego que los médicos solo corroboraran el resultado. Y así fue pues, cuando llegó el día de la operación, no encontraron divertículos ni el tumor que habían detectado en la colonoscopia, todo estaba limpio por lo que solo suturaron la fisura y volvieron a cerrar el intestino en ese mismo momento, dejaron la sonda para limpiar la vejiga y otra para drenar el líquido ceroso de la operación.

Fueron nueve días de recuperación y me mandaron a casa con medicamento y las instrucciones para la curación de la cirugía.

Por fin , nada de medicamentos ni curaciones, puedo llevar una vida normal, siempre cuidando la obra que Dios hizo en mí. Ahora puedo decir con certeza ” Aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré.  Soy sana!

Siempre estuvieron presentes Healing Rooms gracias y gracias a mi Dios.

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