Alabanza y Adoración

Salmo 22:3; Salmo 84:4; Salmo 109:30; Salmo 66:30

Nuestro Dios es un Dios real, nuestra relación con Él es intima y personal.

Cada uno de los adoradores, cada músico que conforma este Ministerio sabe que su participación es mucho mayor que la de un simple grupo musical y que su tarea es ministrar el corazón de Dios, llevando a la congregación a sumergirse en Su Presencia, siempre bajo la guía del Espíritu Santo.

La pasión que nos mueve es que tenemos la certeza de que Él siempre está con nosotros en medio de nuestra alabanza.