Dios ha sido Fiel por Annie Salgado

Últimamente, ha venido a mi mente fragmentos de una canción de Marcos Witt que dice: “Dios ha sido Fiel, su fidelidad permanecerá… prevalecerá… porque Él ha sido fiel y por siempre lo será”.

Estoy segura que en este tiempo todos en Casa de Oración  estamos  pasando por circunstancias que ponen a prueba nuestra fe, confianza y fidelidad a Dios y sé que hay más de uno que estará de acuerdo conmigo en que no ha sido fácil, pero ¿sabes qué? DIOS HA SIDO FIEL. Y puedo estar tan segura en declarar estas palabras, porque Dios nos lo dijo al iniciar el año.

Algunos con circunstancias de salud, familiares, económicas o emocionales, sin embargo quiero recordarte que Dios YA HA SIDO FIEL. ¿Qué quiere decir que Él YA FUE FIEL? Sencillamente, que ÉL ya pensó (tiempo pasado) en la RESPUESTA a nuestra situación del presente. ÉL ya hizo su parte, ahora, nos toca a nosotros actuar para su Fidelidad se haga notoria en nuestras vidas. Yo era una persona que se angustiaba por cualquier dificultad y mi actitud era como de una estatua frente a una ola gigantesca que arrasaba con mis emociones. Gracias a Dios, al tener una relación íntima con Él, he aprendido a “sortear” esas olas sobre la tabla de la FE, en lugar de quedarme parada, esperando que la ola haga conmigo lo que quiera.

Dios responde conforme a nuestra fe. Su fidelidad ya es, prevalece, es para siempre, está frente a nuestras narices, pero para que se manifieste, es necesario que nosotros actuemos, nos movamos de nuestro sitio cómodo, de nuestra mente negativa, de nuestras propias quejas, de ajustar nuestra vida a su voluntad, a dejar viejos hábitos, de soltar a personas del pasado, de perdonar… despojarnos de tantas cosas que nos tienen paralizados como estatuas frente a las circunstancias. Y para poder hacer todas estas cosas es necesario tener una relación personal con Dios de todos los días, porque sólo así llegaremos a conocerlo y saber quién es ÉL.

Es indispensable montar esas olas con FE para poder vencerlas. Este día te animo a que hagas el intento y te garantizo que no vas a recibir lo que esperabas, sino mucho más porque la Fidelidad de Dios es más grande que nuestra mente y nuestra expectativa. Cada vez que yo me encuentro en una situación que sé que sólo Dios puede resolver, actúo conforme a mi fe, estoy expectante de su respuesta y siempre, siempre, siempre me ha sorprendido, ha rebasado por mil lo que yo esperaba. Soy testigo de su fidelidad.

Dios nos ama como a la niña de sus ojos, qué más podemos esperar de ÉL si ya dio a su propio Hijo para que nosotros tengamos vida eterna… lo demás es temporal y aun así está al pendiente de hasta los minúsculos detalles.

¡Su Fidelidad es Grande!

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *