Espacio donde miembros de Casa de Oración comparten sus experiencias, testimonios, reflexiones y la Palabra en su caminar con Dios

Su voluntad es buena, agradable y perfecta por Mariana A.

Hola quisiera hablarles de lo que Dios ha estado trabajando conmigo todo este tiempo que he estado en Casa de Oración. Como muchos saben soy sobrina de la Pastora Ingrid y gracias a ello, el Señor me dio la confianza de seguir sus caminos. Hace dos años le pedía al Señor dirección en mi vida, que me orientara en sus caminos y hace año y medio contesto mi oración. Empecé por ir a un grupo de oración  y de ahí una compañera me invito a sus estudios bíblicos. En los estudios bíblicos, el Señor me fue revelando su verdad por medio de las oraciones que le hacía y fue entonces en un par de meses que llegue a Casa de Oración y tuve un encuentro con la verdad, Jesucristo. El velo iba siendo removido mientras conocía más y más de su palabra y como funcionaba. Dentro de mis oraciones, también había estado pidiendo que me ayudará a crecer como persona porque me sentía estancada y sabía que no podía tomar los caminos fáciles.

Yo con la determinación que quería crecer como persona y me había dado cuenta de la verdad, gracias a las oraciones contestadas, de alguna manera u otra quería seguir la verdad. Y en tan poco tiempo confesé a mi mamá que era “cristiana” sin saber a lo que realmente me estaba metiendo, sin embargo ya había tenido revelación y quería corroborarlo metiéndome a profundidad.

Al principio si fue en shock por las consecuencias que me trajeron pero a la vez ya había estado informada por medio de la palabra.

Si ha sido un proceso largo y ha sido una prueba constante pero puedo decir que Dios no me ha dejado ni un solo momento porque me fue llevando de la mano por los procesos por los que he tenido que pasar y puedo decir que sí veo como me fue preparando para poder seguir avanzando y creciendo. He decidido créele a Su palabra, confiar en Él, caminar por fe y no por vista. Eso es lo que nos pide caminar por fe y no por vista.

Al momento de conocer la verdad, Dios me dio a elegir si seguirlo o no, sabía que no hay otro camino para alcanzar la meta más que sus caminos y si decidía no seguirlo iba a terminar en la perdición, entonces opte por seguir sus caminos que es el único camino para llegar a la meta de la salvación, que es solamente por medio de Jesús. En su palabra nos pide que es importante llevar nuestra salvación con temor y temblor, ya que nos ha dado nueva vida en Cristo, somos responsables.

Y estoy convencida lo que dice la palabra en Romanos 8:28 “Y sabemos que para los que aman a Dios, todas las cosas cooperan para bien, esto es, para los que son llamados conforme a su propósito.

Puedo decir que no me ha faltado nada, que todo este tiempo he sido protegida por mantenerme bajo sus preceptos y aunque pareciera difícil seguirlo, no es imposible porque todo es posible si se tiene la convicción de querer seguirlo, a pesar de las posibles consecuencias todo obra para bien al final porque su voluntad es buena, es agradable y es perfecta.

Confía en la Luz por Marisol Rios

Si, ¡En la Luz de Jesús! Dice su Palabra: “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal. Entonces dará salud a tu cuerpo y fortaleza a tus huesos.” Proverbios 3, 5 -8.

Dios tiene un propósito para todo, aunque a veces no lo entendamos. En estos días, “debería” de estar por salir de viaje y gozar de unos días de vacaciones. Para mi sorpresa, esa no fue la voluntad de Dios, me mostró que no era momento de salir, sino días de preparación y enfoque para algo nuevo. “Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves?” Isaías 43, 19. Acepté su camino, pero días después estuve en constante lucha entre los deseos de mi corazón y su voluntad. Me sentía en una montaña rusa, días de estar firme y en obediencia, y otros días de quebrantamiento, frustración, vacío, opresión, cansancio, desánimo y desenfoque por que no veía nada nuevo y, a mi entendimiento, Dios no estaba obrando.

 

Conforme pasaron los días, El Espíritu Santo se encargó de quitar esas mentiras y recordarme todo lo que ha obrado en mi vida, las promesas que ha cumplido y las que ya son, pero simplemente están en camino y que, para poder recibirlas, tengo que estar lista y saborearlas de una a una. Entendí que no debo de controlar o adelantarme a lo que para mí debería de ser, sino moverme en obediencia a su voz, dejar mis planes y rendirme a los suyos con valentía y fe. “Pues yo sé los planes que tengo para ustedes, dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29, 11.

 

Lo que mi Padre quería entregarme en este tiempo era su totalidad, ¡Él mismo!, ¡Su presencia viva!, quería habitar por completo en mí, y este tiempo que me pidió rendirle fue para purificarme y remover todo obstáculo invisible que me impedía avanzar a lo nuevo. Esta prueba de fe rompió algo en el mundo espiritual y sacó a la luz todo lo oculto que habitaba en mí. Doy Gloria a Dios porque el lunes 26 de octubre, estando reunidos en grupo de antorchas, El Espíritu Santo obró y pude experimentar su poder liberador. Esa noche, Mariel, Mariana y antorchas encendidas estuvieron conmigo en esa batalla espiritual, orando y declarando libertad en mi vida. “Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales.” Efesios 6, 11-12. Fue poderoso, victorioso y experimenté la plenitud de su amor. Identifiqué que hace un par de años abrí puertas, por ignorancia, y cedí un área de mi vida al enemigo que tenía que salir y ser expuesto a la luz, pedir perdón y simplemente agradecer y reconocer el sacrificio que Jesús ya hizo por mí en la cruz y gozar de esa Victoria. Esos viejos capítulos de mi vida quedaron atrás y no definen quien hoy soy, nada me robará mi identidad de Hija y, con su favor, hoy surge un nuevo capítulo de Luz. “«Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida».” Juan 8, 12.

Me recordó que Jesús es la Luz que está por encima de toda oscuridad, ¡Siempre!, y cuando Él está toda sombra se va; el enemigo no tiene parte ni suerte porque es Jesús quien vive en mí. “La Luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla.” Juan 1, 5.

¡Dios quiere resplandecer la luz de su Gloria sobre ti! (Isaías 60, 1) Confía e invítalo a que ilumine tu vida y que exponga a la luz cada área que no esté rendida. ¡Dios es fiel! Y a pesar de que fallamos, Él permanece fiel con aquellos que tienen un corazón dispuesto y un arrepentimiento genuino. Te invito a caminar en obediencia a su voz, a buscar su voluntad en todo lo que hagas y darle Gloria por todas las obras maravillosas que ha hecho contigo y, ten la certeza de que aún no ha acabado, ¡Tiene un futuro glorioso para ti! Y aunque pases por el valle más oscuro, no temas porque su luz va contigo (Salmo 23). Las pruebas son oportunidades para ver la mano poderosa de Dios sobre tu vida, ponte toda la armadura y no huyas, ¡Encuentra a Jesús en medio de ellas!

Familias Sanas por Joanna M

Siempre he pensado que la familia es una de las montañas de influencia más importante ya que de ésto depende el futuro de nuestra sociedad, el crear niños y niñas sanos, que se convertirán en hombres y mujeres de bien. Últimamente en estos días hemos visto muchos cambios en la sociedad; feminismo a todo lo que dá, nuevas leyes en la identidad de género, la legalización del aborto, entre otras cosas. Y a diferencia de generaciones atrás vemos que hay un gran cambio en la manera en que la sociedad está caminando; la manera en que los jóvenes y adolescentes están llevando su vida, tomando el camino fácil de los vicios incluso algunos llegando al suicidio, por esa falta de identidad y por el no haber sanado heridas de la infancia ó llenar un vacío interior que solamente Dios puede llenar.

Pero ¿desde dónde empieza todo?, los defectos de carácter, los traumas, ataduras y las cosas que a veces impiden avanzar, todo esto empiezan la mayoría de las veces desde la niñez, esas heridas de la infancia que no han sido sanadas. La mayoría de nosotros somos muy afortunados ya que hemos tenido ésta revelación aquí en Casa (CO) pero a veces es importante recordarlo. No importa cuánto tiempo llevemos conociendo la palabra, ó siendo cristianos, por ejemplo, en mi caso, perteneciendo a una familia cristiana, no garantizó que mi vida fuera completamente libre de ataduras y fortalezas, y haber tenido una identidad correcta, tuve y he tenido errores… =) dónde me desvíe del camino y he pasado por varios procesos, pero gracias a Dios que siempre con amor nos regresa a él, y cada día seguimos aprendiendo.

Se necesita volver a las bases, volver a Dios, volver al diseño original, hacer un inventario y sanar las heridas, ir desde el comienzo de donde empezó todo, y traer a la memoria cada vez que tengamos alguna actitud o pensamiento que no van de acuerdo con lo que Dios nos enseña. «Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.» Filpenses 4:8 Reconocerlo traerlo a la luz y pedir entendimiento para poder arrancar de raíz todo lo que no es de él, entregárselo para poder limpiar nuestra tierra y así poder ser tierra fértil en donde se puede sembrar y que el fruto no esté contaminado. «Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.» 2 Cor. 3:16-18.

Es necesario que nosotros como padres enseñemos a nuestros hijos sobre una identidad correcta y del temor de Dios desde su temprana edad. «Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.» Proverbios 22:6.

Tenemos que tomar nuestro lugar en nuestra Familia y en la sociedad en la que estamos viviendo, ser reformadores (agentes de cambio), empezando primero por nosotros, arrancando de raíz lo que nos impida avanzar, solo así podremos ayudar a otros, que de esto se trata la vida de compartir lo que Dios ha puesto en nosotros, y también compartir lo que hemos superado gracias a su gracia y amor, que lo que hemos superado nos da autoridad sobre otra situación parecida por la que alguien este pasando, siempre buscando el darle el honor y la gloria a Dios, porque todo viene de Él, existe por Él y para Él.