Espacio donde miembros de Casa de Oración comparten sus experiencias, testimonios, reflexiones y la Palabra en su caminar con Dios

Confía en la Luz por Marisol Rios

Si, ¡En la Luz de Jesús! Dice su Palabra: “Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal. Entonces dará salud a tu cuerpo y fortaleza a tus huesos.” Proverbios 3, 5 -8.

Dios tiene un propósito para todo, aunque a veces no lo entendamos. En estos días, “debería” de estar por salir de viaje y gozar de unos días de vacaciones. Para mi sorpresa, esa no fue la voluntad de Dios, me mostró que no era momento de salir, sino días de preparación y enfoque para algo nuevo. “Pues estoy a punto de hacer algo nuevo. ¡Mira, ya he comenzado! ¿No lo ves?” Isaías 43, 19. Acepté su camino, pero días después estuve en constante lucha entre los deseos de mi corazón y su voluntad. Me sentía en una montaña rusa, días de estar firme y en obediencia, y otros días de quebrantamiento, frustración, vacío, opresión, cansancio, desánimo y desenfoque por que no veía nada nuevo y, a mi entendimiento, Dios no estaba obrando.

 

Conforme pasaron los días, El Espíritu Santo se encargó de quitar esas mentiras y recordarme todo lo que ha obrado en mi vida, las promesas que ha cumplido y las que ya son, pero simplemente están en camino y que, para poder recibirlas, tengo que estar lista y saborearlas de una a una. Entendí que no debo de controlar o adelantarme a lo que para mí debería de ser, sino moverme en obediencia a su voz, dejar mis planes y rendirme a los suyos con valentía y fe. “Pues yo sé los planes que tengo para ustedes, dice el Señor. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.” Jeremías 29, 11.

 

Lo que mi Padre quería entregarme en este tiempo era su totalidad, ¡Él mismo!, ¡Su presencia viva!, quería habitar por completo en mí, y este tiempo que me pidió rendirle fue para purificarme y remover todo obstáculo invisible que me impedía avanzar a lo nuevo. Esta prueba de fe rompió algo en el mundo espiritual y sacó a la luz todo lo oculto que habitaba en mí. Doy Gloria a Dios porque el lunes 26 de octubre, estando reunidos en grupo de antorchas, El Espíritu Santo obró y pude experimentar su poder liberador. Esa noche, Mariel, Mariana y antorchas encendidas estuvieron conmigo en esa batalla espiritual, orando y declarando libertad en mi vida. “Pónganse toda la armadura de Dios para poder mantenerse firmes contra todas las estrategias del diablo. Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales.” Efesios 6, 11-12. Fue poderoso, victorioso y experimenté la plenitud de su amor. Identifiqué que hace un par de años abrí puertas, por ignorancia, y cedí un área de mi vida al enemigo que tenía que salir y ser expuesto a la luz, pedir perdón y simplemente agradecer y reconocer el sacrificio que Jesús ya hizo por mí en la cruz y gozar de esa Victoria. Esos viejos capítulos de mi vida quedaron atrás y no definen quien hoy soy, nada me robará mi identidad de Hija y, con su favor, hoy surge un nuevo capítulo de Luz. “«Yo soy la luz del mundo. Si ustedes me siguen, no tendrán que andar en la oscuridad porque tendrán la luz que lleva a la vida».” Juan 8, 12.

Me recordó que Jesús es la Luz que está por encima de toda oscuridad, ¡Siempre!, y cuando Él está toda sombra se va; el enemigo no tiene parte ni suerte porque es Jesús quien vive en mí. “La Luz brilla en la oscuridad, y la oscuridad jamás podrá apagarla.” Juan 1, 5.

¡Dios quiere resplandecer la luz de su Gloria sobre ti! (Isaías 60, 1) Confía e invítalo a que ilumine tu vida y que exponga a la luz cada área que no esté rendida. ¡Dios es fiel! Y a pesar de que fallamos, Él permanece fiel con aquellos que tienen un corazón dispuesto y un arrepentimiento genuino. Te invito a caminar en obediencia a su voz, a buscar su voluntad en todo lo que hagas y darle Gloria por todas las obras maravillosas que ha hecho contigo y, ten la certeza de que aún no ha acabado, ¡Tiene un futuro glorioso para ti! Y aunque pases por el valle más oscuro, no temas porque su luz va contigo (Salmo 23). Las pruebas son oportunidades para ver la mano poderosa de Dios sobre tu vida, ponte toda la armadura y no huyas, ¡Encuentra a Jesús en medio de ellas!

Familias Sanas por Joanna M

Siempre he pensado que la familia es una de las montañas de influencia más importante ya que de ésto depende el futuro de nuestra sociedad, el crear niños y niñas sanos, que se convertirán en hombres y mujeres de bien. Últimamente en estos días hemos visto muchos cambios en la sociedad; feminismo a todo lo que dá, nuevas leyes en la identidad de género, la legalización del aborto, entre otras cosas. Y a diferencia de generaciones atrás vemos que hay un gran cambio en la manera en que la sociedad está caminando; la manera en que los jóvenes y adolescentes están llevando su vida, tomando el camino fácil de los vicios incluso algunos llegando al suicidio, por esa falta de identidad y por el no haber sanado heridas de la infancia ó llenar un vacío interior que solamente Dios puede llenar.

Pero ¿desde dónde empieza todo?, los defectos de carácter, los traumas, ataduras y las cosas que a veces impiden avanzar, todo esto empiezan la mayoría de las veces desde la niñez, esas heridas de la infancia que no han sido sanadas. La mayoría de nosotros somos muy afortunados ya que hemos tenido ésta revelación aquí en Casa (CO) pero a veces es importante recordarlo. No importa cuánto tiempo llevemos conociendo la palabra, ó siendo cristianos, por ejemplo, en mi caso, perteneciendo a una familia cristiana, no garantizó que mi vida fuera completamente libre de ataduras y fortalezas, y haber tenido una identidad correcta, tuve y he tenido errores… =) dónde me desvíe del camino y he pasado por varios procesos, pero gracias a Dios que siempre con amor nos regresa a él, y cada día seguimos aprendiendo.

Se necesita volver a las bases, volver a Dios, volver al diseño original, hacer un inventario y sanar las heridas, ir desde el comienzo de donde empezó todo, y traer a la memoria cada vez que tengamos alguna actitud o pensamiento que no van de acuerdo con lo que Dios nos enseña. «Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo digno, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo honorable, si hay alguna virtud o algo que merece elogio, en esto meditad.» Filpenses 4:8 Reconocerlo traerlo a la luz y pedir entendimiento para poder arrancar de raíz todo lo que no es de él, entregárselo para poder limpiar nuestra tierra y así poder ser tierra fértil en donde se puede sembrar y que el fruto no esté contaminado. «Pero cuando se conviertan al Señor, el velo se quitará. Porque el Señor es el Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad. Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor.» 2 Cor. 3:16-18.

Es necesario que nosotros como padres enseñemos a nuestros hijos sobre una identidad correcta y del temor de Dios desde su temprana edad. «Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.» Proverbios 22:6.

Tenemos que tomar nuestro lugar en nuestra Familia y en la sociedad en la que estamos viviendo, ser reformadores (agentes de cambio), empezando primero por nosotros, arrancando de raíz lo que nos impida avanzar, solo así podremos ayudar a otros, que de esto se trata la vida de compartir lo que Dios ha puesto en nosotros, y también compartir lo que hemos superado gracias a su gracia y amor, que lo que hemos superado nos da autoridad sobre otra situación parecida por la que alguien este pasando, siempre buscando el darle el honor y la gloria a Dios, porque todo viene de Él, existe por Él y para Él.

El buen pastor da su vida por las ovejas por Malú Almaraz

Hace unos días tuvimos el honor de recibir una gran enseñanza sobre el liderazgo de parte del doctor Don Lynch, cobertura espiritual de nuestra Casa de Oración.

Hoy quiero compartir algunas reflexiones que dejaron huella en mí, que me confrontaron con mis pruebas aun no superadas, cuestionaron mi disposición a entregar todo por mis principios, pero también me animaron a tomar la decisión de dejar que Dios siga forjando mi carácter, de vencer de una vez por todas lo que aún queda de mi viejo yo, sean leones osos o pequeñas zorras, y caí en la cuenta de que ni siquiera tengo que luchar contra  ellos para vencerlos, simplemente tengo que fortalecerme en el Señor, como hacia David, y tomar la firme decisión de abrir la jaula y soltarlos, dejarlos ir, al mismo tiempo que me lleno del Espíritu Santo, de la paz que deja el entregar lo que ya no es mío como hija de Dios, del gozo de sentirme libre para subir al nivel que Él me quiera llevar. ¡Eso quiero!

 

Dr. Lynch inició su enseñanza con una pregunta muy impactante:

¿Morirías por un principio?

Estar dispuesto a pararse entre las ovejas y el lobo arriesgando la vida, dar la vida para salvar a las ovejas, es una decisión, y no se trata de morir por una persona, se trata de morir por un principio.

Si no estamos dispuestos a morir por un principio, no somos dignos representantes de Cristo, para esto, nuestra vida tiene que estar totalmente rendida a Él.

Los principios del Reino son la obediencia a Dios y el amor. La recompensa por la obediencia es magnífica, pero no es vivir por la recompensa, sino estar dispuesto a dar mi vida por un principio.

Para lograr esto, se requiere carácter y Dios mide nuestro carácter a través de las pruebas.

Y no es fácil, ¡duele! la prueba va a tocar los lugares más sensibles de tu corazón para medir tu carácter, aquello que más te cuesta superar o soltar.

Las pruebas más importantes van dirigidas a tu vida personal, a lo más íntimo, te confrontan con aquello que no has logrado superar y que tal vez no estabas viendo.

Si has decidido morir por un principio, decide pasar tus pruebas de carácter, decide enfrentar los leones y los osos que te faltan por vencer, temor, indecisión, flojera, confort, desánimo, orgullo, rechazo, envidia, resentimiento, ira, infidelidad, falta de constancia…

La prueba de tu carácter es la que te prepara para enfrentar a tus gigantes, no tus armas, no una armadura, no tus dones. Tu carácter es lo que te califica para el liderazgo.

El carácter te da valentía contra cada enemigo, te da resistencia y te da la victoria. David dijo si, enfrentó al oso y al león, arriesgó su vida por principio, y esto lo empoderó para vencer a Goliat y lo calificó para casarse con la hija del rey.

¿Estás dispuesto a confrontar las debilidades de tu carácter, a vencer al oso, al león y al gigante, a entregar tu vida por un principio? ¡Es tu decisión!

“PARA PODER REPRESENTAR A JESÚS, NECESITAS UN CARÁCTER DE MAYOR NIVEL.” ¡PASA LAS PRUEBAS! ¡NO MAS POSTERGACIÓN!

 

Los dejo con esta Palabra que Dios selló con una promesa:

Amados hermanos, cuando tengan que enfrentar cualquier tipo de problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada. Santiago 1:2-4