Esperando en Dios por Mariel Marcos

Hay un tiempo establecido para cada cosa, cada propósito y cada obra. Si Dios es fiel, porque nos es difícil esperar sus tiempos? Abraham tenía una palabra definida de Dios respecto a su futuro. Sabía qué le había prometido Dios, pero no tenía indicción de cuándo sería cumplida la promesa. Lo mismo nos sucede a menudo a nosotros. Mientras estamos esperando que nuestra promesa se manifieste, podemos crecer frustrados o impacientes.

Dios ha sembrado semillas en nosotros; así es que tenemos que iniciar un tiempo de preparación antes de que esas semillas puedan dar fruto. Estas temporadas de preparativos nos equipan para lo que Dios tiene para nosotros más adelante. El hecho de que no podamos ver o sentir ningún progreso no quiere decir que no esté ocurriendo nada. Solo porque no lo vea, no significa que no esté en camino! Recuerde que Dios hace parte de su mejor trabajo en secreto, se deleita en sorprender a sus hijos.  Él actúa a nuestro favor cuando esperamos por Él. Levítico 26:4 dice: “Les enviaré lluvia a su tiempo”. ¿Cuándo es su tiempo? Creo que es cuando Dios sabe que estamos listos y cuando corresponde al plan general de Dios.

 

Recuerda que Dios jamás llegara tarde ni temprano, sus tiempos son perfectos!

Él es un Dios perfecto. Los buenos planes de Dios llevan tiempo, y a menudo más tiempo del que suponemos. La espera es más llevadera cuando creemos que el tiempo de Dios es perfecto. Cualquiera que sea la razón de su espera, Gálatas 6:9 nos alienta a que “no nos cansemos de hacer el bien, porque a su debido tiempo cosecharemos, si no nos damos por vencidos.” Quiero invitarlo a que en estos tiempos de espera, usted se prepare y disfrute de cada momento. Siga caminando en fe, no quite de sus ojos de Jesús (Hebreos 12:2 NVI).

 

Ha llegado la hora de creer firmemente que la perspectiva de Dios es mayor que la nuestra. Recuerde que Dios ve todo el panorama, Él ve todas y cada una de las piezas del rompecabezas. Si usted se siente impaciente o débil en la espera, pídale a Dios que renueve sus fuerzas y su fe. Pídale a Dios que aumente su fe para que pueda esperar pacientemente en Él. No deje que el miedo lo lleve a conformarse a lo que este mundo ofrece, le aseguro que lo que Dios tiene para usted es mejor y la espera valdrá la pena!!! No deje  que la impaciencia le robe lo que Dios tiene para usted. Recuerde que Dios sabe lo que es mejor para usted.

De un paso de fe y decida confiar en Dios, aunque las circunstancias exteriores le digan lo contrario. Decida creer, decida confiar y decida descansar en los brazos de Su Amado en estos tiempos de espera. Lo sepa usted o no, Dios está ocupado haciendo que a usted le pasen cosas buenas ¡en este mismo momento! Confié y crea en su palabra. El tiempo de Dios es perfecto, ¡y su frustración no hará que Él se apure!

Disfrute el hoy, porque el presente es lo único que tiene.

 

“Nadie ha escuchado ni percibido, ni ojo alguno ha visto, a un Dios que, como tú, actúe a favor de quienes en él confían.” (Isaías 64:4 NVI)

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