“PIES DE SIERVAS SOBRE LUGARES ALTOS” por Cristina Garcia

EXODO 24:12:

“ENTONCES JEHOVÁ DIJO A MOISÉS: SUBE A MI MONTE Y ESPERA ALLÁ”

Hace años llegó a mis manos un libro que cuando leí, me gustó muchísimo.

Este libro retrata fielmente el proceso de transformación y restauración de una persona que decide caminar de la mano del Padre.

Se trata de dos mujeres que deciden en sus corazones hacer un viaje para conocer a su pastor.

No es una historia real, sino una alegoría de personajes que disponen su corazón a Dios para una transformación que se puede aplicar a nuestra realidad en Cristo.

Pero volviendo a la historia del libro, éstas mujeres muy dispuestas hacen los arreglos necesarios para el viaje; muy emocionadas porque iban en busca de la persona más importante para ellas: su pastor, a quien nunca habían visto, sólo oían comentarios de él, que era muy bueno, muy dulce, lo cual querían comprobar.

Bien, pues se ponen en camino y hasta entonces se percataron de sus pies: ¡eran deformes y torpes!, al igual que su boca: ¡también deformada!…pero aún así no desistieron, siguieron adelante.

El viaje fue difícil, pues se caían constantemente por la deformidad de sus pies, pero se ayudaban para levantarse animadas por la idea de conocer a su pastor, a quien en ocasiones, a lo lejos, lo escuchaban silbar.

Siguiendo su camino encontraron una cabaña, lo que alegra y levanta ánimos, pues el cansancio estaba ya venciéndolas.

Entran ahí, temerosas de algún peligro, con cautela, para después convencerse de que estaban seguras.

En la cabaña sólo había lo necesario: unos camastros y una gran mesa, con abundante fruta fresca y otros alimentos, muy buenos para comer, y vaya que ya los necesitaban.

 

Ellas comen y descansan, no supieron cuanto, pero al sentirse satisfechas y descansadas, deciden continuar. En ese momento una de ellas se percata de sus pies, los que ya no estaban tan deformes, ni su boca…lo dice a su compañera, aquien de igual manera le sucedía esto. Se alegran mucho y siguen su camino.

 

A lo lejos oían el silbido de su pastor y se alegraban pues estaban ya atravesando el valle, caminando cada vez con menor dificultad, queriendo llegar a la montaña para subir y ver a su pastor. Y aún cuando el peligro acechaba, ellas sabían que su pastor no dejaría que les hicieran daño.

 

 

 

 

 

 

 

Cuando finalmente llegan al pie de la montaña, inician el ascenso, concientes ya de que sus pies eran normales al igual que sus bocas. Al llegar a la cima el pastor se acerca a  ellas, las abraza mientras que ellas se encontraban felices de conocerlo, también lo abrazan y lloran de felicidad.

En ese momento, el pastor les dice que el nombre de cada una ha cambiado debido a el proceso que han realizado: ahora se llamaría Gracia y Gloria; estaban ya listas para servicio de su Rey y Señor, y juntas serían ahora de ayuda para todo aquél que decide en su corazón amar y servir a su Rey.

1ª. PEDRO 5:10:

MÁS EL DIOS DE TODA GRACIAQUE NOS LLAMÓ A SU GLORIA ETERNA OS PERFECCIONE Y AFIRME, FORTALEZCA Y ESTABLEZCA, A ÉL SEA LA GLORIA”

 

Mis amados, los exhorto a la permanencia, la perseverancia y la obediencia para que entonces, y sólo entonces llegue la recompensa.

Bendecidos.

 

 

 

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *