Sin Dios Nada Podemos Hacer por Diana García

Estábamos orando para una campaña de sanidad en los Matrimonios, y empezamos todos los miembros de la intercesión o la mayoría a sentir mareo. En mi caso en particular acudí al médico y me dijo que su diagnóstico era mala circulación en la cabeza, pero yo no me puse de acuerdo con ese diagnóstico, sin embargo me tome el medicamento y confié en Dios; seguí de orando; jamás deje de orar y pedir que fluyera la bendición en los matrimonios

Pero con el medicamento no se me quito el mareo, seguía orando, a veces despertaba en la noche y cuando abría los ojos el cuarto me daba vueltas, oraba pidiendo que me sostuviera y el mareo se detenía en menos de un minuto, pero volvía y volvía otra vez al otro día y al otro día.

Orando el Señor me acordó de Daniel, cuando le ordenaron que no orará y él llegaba a su casa y oraba y su sentencia era que lo iban a aventar a los leones, y llego hasta el final y lo arrojaron al pozo y Dios lo protegió y salió vivo; igual creo yo en mi. Así que seguí orando como Daniel, mañana, tarde y noche, por protección y pidiendo: sostenme Dios, cada día su propio afán.

Hoy puedo decir que aparte de sostenerme ME SANO, yo lo declaro, tengo dos semanas de no tener mareo, y sé que el propósito de Dios en mí, era enseñarme que no temiera y que dependiera completamente de Él. Dios gracias a Dios porque sé que aunque me volviera el dolor, Él en su misericordia y amor me enseñará, y no tengo palabras para agradecer el amor eterno que dé El viene de la eternidad hasta la eternidad.

Son tus misericordias para aquellos que obedecen y entienden tu corrección. Si tan solo entendiéramos que lejos de Dios nada podemos hacer.

Versículos para reflexionar

|  Efesio 3:16   |  Salmos 107, 19, 21, 28 y 13  | 

Reflexión de Nelson Torres, Doctor en Psiquiatría (UCD) en Venezuela (2011)

“EL CUERPO GRITA … LO QUE LA BOCA CALLA”

Muchas veces…

  • El resfrío “chorrea” cuando el cuerpo no llora. El dolor de garganta “tapona” cuando no es posible comunicar las aflicciones. El estómago arde cuando las rabias no consiguen salir. La diabetes invade cuando la soledad duele.
  • El cuerpo engorda cuando la insatisfacción aprieta. El dolor de cabeza deprime cuando las dudas aumentan.
  • El corazón afloja cuando el sentido de la vida parece terminar. La alergia aparece cuando el perfeccionismo está intolerable. Las uñas se quiebran cuando las defensas están amenazadas.
  • El pecho aprieta cuando el orgullo esclaviza. La presión sube cuando el miedo aprisiona.
  • Las neurosis paralizan cuando el niño interior tiraniza. La fiebre calienta cuando las defensas explotan las fronteras de la inmunidad. Las rodillas duelen cuando tu orgullo no se doblega.
  • El cáncer mata cuando te cansas de “vivir” .Y tus dolores callados? Cómo hablan en tu cuerpo?.

La Enfermedad no es mala, (NOTA: Nosotros sabemos que la enfermedad es un espíritu de opresión) te avisa que te estas equivocando de camino.

El camino a la felicidad no es recto. Existen curvas llamadas EQUIVOCACIONES, existen semáforos llamados AMIGOS, luces de precaución llamadas FAMILIA, y todo se logra si tienes: Una llanta de repuesto llamada DECISION, un potente motor llamado AMOR, un buen seguro llamado FE, abundante combustible llamado PACIENCIA,

pero sobre todo un experto conductor llamado DIOS : que éste sea el Dios

 

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