Ten una Fe Viva por Christian Anders

Todos nosotros, como hijos de Dios vivimos o pensamos que vivimos en FE. Es decir, creemos en Dios Padre, Hijo y  Espíritu Santo; y tenemos la seguridad de que nunca nada nos faltará y que al llegar el tiempo del juicio seremos salvos. Así mismo, sabemos que la FE mueve montañas y que sólo   así es como podremos ver y vivir el Reino de los Cielos.

De manera concreta, podemos decir que la Fe es tener la certeza de que algo sucederá. Nunca olvidaré un ejemplo que me dio la pastora Ingrid Fiehn: “Cuando metes un platillo al horno de microondas tú tienes la certeza de que cuando pase el minuto que ingresaste en el control, el platillo saldrá caliente para poderlo comer. ¿Correcto? ¡Bueno así funciona la Fe!”

Ya han pasado cuatro años y este ejemplo del horno de microondas lo recuerdo constantemente, lo reflexiono constantemente y cada vez encuentro más detalles importantes respecto al tema de “VIVIR EN FE”. Al día de hoy aprendí que no sólo se trata  de “tener FE”, sino que lo que debemos de buscar es una vida con FE VIVA. Una FE viva implica “dar pasos de FE”. Un paso de FE es hacer algo, llevar a cabo una acción en una situación específica, teniendo la certeza de que estás haciendo lo correcto conforme a la Palabra y voluntad de Dios.

Hace algunos días estando en oración y meditando la Palabra, Dios me recordó que debemos ser “hacedores de la palabra” y no solamente “oidores”. ¿Qué quiere decir esto? ¡Quiere decir que debemos ser activos, pro activos y hacer pasos de FE! La Palabra dice lo siguiente:

Santiago 1:22-25

22 “Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándonos a vosotros mismos. 23 Porque si alguno es oidor de la palabra pero no hacedor de ella, éste es semejante al hombre que considera en un espejo su rostro natural. 24 Porque él se considera a sí mismo, y se va, y luego olvida cómo era. 25 Mas el que mira atentamente en la perfecta ley, la de la libertad, y persevera en ella, no siendo oidor olvidadizo, sino hacedor de la obra, éste será bienaventurado en lo que hace.”

Seamos hacedores de la obra y seremos bienaventurados en lo que hagamos. Así mismo en Santiago 2:17 nos recuerdan lo siguiente:

“Así también la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma.”

Hermanos, amigos y amigas, no caigamos en confusión. ¡La Palabra es clara! ¡El Reino de los Cielos es aquí y ahora! Hoy es el momento en el que tenemos que tomar las decisiones de hacer o no hacer.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *