¿Tiene Sentido Orar? por Santiago Mendoza Ramírez

¿De qué sirve la oración? Hay personas que sonríen al oír estas preguntas y piensan que orar es un monólogo mediante el cual la gente trata de persuadirse de ciertas cosas.

Pero no es cierto. Orar, es decir, hablar con el Dios viviente, eterno, todopoderoso, es algo indispensable para el creyente. Él tiene que hablar con su Dios y se le permite hacerlo, porque Dios oye y contesta las oraciones. Pero hay algo que Dios desea de nosotros: que oremos confiando en su amor y omnipotencia, dejando en sus manos la manera en que vaya a responder.

Al lado de la oración, que a menudo la convertimos en un pedido a nuestro favor, Dios nos concede la posibilidad de interceder, es decir, de orar por los demás. No nos cuesta orar por los que amamos y apreciamos, pero el Señor Jesús exige también que intercedamos por los que no nos quieren o nos hacen daño. Si nos dejamos mover por el amor de Dios, también podremos hacer tales intercesiones. Existe aún otro motivo para hablar con Dios: el agradecimiento. Debemos darle las gracias por todo lo que nos dio mediante el Señor Jesús y por todo el bien y cuidado que recibimos diariamente de su parte. Estrechamente ligada con el agradecimiento está la alabanza.

Podemos celebrar a Dios por lo que él es y por lo que nos permite experimentar. Y ¿cuál es el resultado, cuando nuestra oración llega a ser alabanza y loor? Hará que nuestros corazones estén felices.

Salmo 65:2: Tú oyes la oración; a ti vendrá toda carne.

Salmo 32:6: Por esto orará a ti todo santo en el tiempo en que puedas ser hallado.

Algo que todos en algún momento debemos afrontar es tomar decisiones: Ya sea acerca de una oferta de trabajo, un cambio de ministerio, una relación amistosa e incluso sentimientos profundos. Muchas veces creemos que la decisión que tomamos es la mejor porque nos hemos «evaluado» las posibilidades.

He conocido personas que por mucho han orado y permanecido fieles para que Dios les de un trabajo. Sin embargo, apenas llega la primera oferta y sin consultar si quiera con Él, toman cualquier trabajo donde paguen lo que desean… Sin importar si ese trabajo puede apartarte de Dios. Entonces, ¿está mal aceptar un trabajo?

La respuesta es obvia, no. Pero si debemos cuidar que la decisión que tomemos sea acorde a lo que Dios tiene planeado en sus propósitos divinos. Tal como dice Proverbios 14:12, hay muchos caminos que a nuestro parecer son derechos, pero que en realidad solo conducen a la muerte (alejarnos de Dios).

Permítele dirigir tu vida y verás cuan buenos y perfectos son sus planes, y que cosas maravillosas tiene para tu vida.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *