Tu Trabajo No es en Vano por Christian Anders

¿Cuántas veces no hemos sentido que llevamos a cabo diversas actividades que no son tomadas en cuenta? ¿Has sentido que tu trabajo no está siendo valorado? ¿Tu pareja, tus hijos no demuestran gratitud ante tu gran esfuerzo? ¿Sientes que tus amigos te dan la espalda, cuando tu lo has dado todo por ellos?

¿Cuántas veces no hemos querido ahorcar al jefe que aparentemente no toma en cuenta tu esfuerzo o  “se cuelga la medallita” de alguna aportación que tu hiciste? ¿Hace poco quisiste mandar a dormir al sofá a tu marido porque olvidó una fecha importante, o se fue “con los amigotes” y llegó tarde o porque no ayuda en la casa? ¿Sientes que tu mujer solo pide y pide y pide dinero, viajes, los mejores colegios para los niños y que solo eres un instrumento de provisión en tu casa? ¿Tu novio o novia al parecer no se esfuerzan igual que tu?

¿Estás a punto de “tirar la toalla”? ¡Tu carrera no ha terminado! La meta está frente a ti…

¡Pues respira profundo! ¡Cuenta hasta diez, y recuerda que Dios está forjando tu carácter todo el tiempo y está trabajando con tu vida en todo momento! Tenemos que mantenernos firmes en Él, haciendo absolutamente todo con amor.

En la primera carta a los Corintios, capitulo 16, versículos 13 y 14, el apóstol Pablo nos dice: “Manténganse alerta; permanezcan firmes en la Fe; sean valientes y fuertes. Hagan todo con amor.”

Recordemos que estamos aquí por un propósito y que todo lo que sembramos, será nuestra cosecha. Pregúntale a Dios qué es lo que está trabajando contigo en determinada circunstancia, con tu jefe en el trabajo, con tu marido, con tu esposa, con tus hijos. Sembremos amor en cada uno de nuestros actos con ellos.

Debemos ser lo más semejante posible a Jesús y hay tres elementos esenciales que Dios nuestro padre quiere que aprendamos de  su hijo Jesucristo:

  1. Amor incondicional
  2. Misericordia
  3. Gracia

Si todas las personas que nos rodean en el día a día fueran “perfectas” (como a veces deseamos que fueran), nunca aprenderíamos a amar incondicionalmente o a tener misericordia de estas personas.

El mismo apóstol Pablo nos dice en la primer carta a los Corintios, en el capítulo 15, versículo 58: “Manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano.”

¡Tu trabajo no es en vano! ¡Mantente a la expectativa de los milagros en el reino de los cielos que es aquí y ahora!

¡Bendigo sus vidas!

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