Volvamos al Primer Amor por Mariel Marcos

¿Cómo se sintió la primera vez que tuvo su primer encuentro con Dios? Probablemente, experimentó una variedad de sentimientos de amor, gozo, paz y una sensación de libertad de amar y seguir a Dios con todo su corazón. Como creyente, a través del tiempo puede perder su fervor por la obra de Jesucristo. Un creyente pierde su primer amor cuando la oración se convierte en una costumbre, la Biblia se queda olvidada en una esquina y asistir a la Iglesia se toma como algo opcional. La costumbre en su relación con Dios hace que su asombro por Dios disminuya. Es decir, aquello extraordinario que sintió la primera vez que tuvo en su primer encuentro con Dios, se convierta en algo ordinario y común.

Éxodo 19 habla de un encuentro entre Dios y Moisés, es decir, entre el Dios Todopoderoso y un hombre. Esté capitulo nos muestra lo extraordinario que es la presencia del Señor y lo maravilloso que es encontrarse con El. Dicho capitulo describe cómo antes de que Moisés subiera a la montaña y tuviera su gran encuentro con Dios, Moisés tuvo que preparar al pueblo durante 3 días y hasta tuvo que establecer parámetros alrededor del monte. El día del encuentro, había truenos, relámpagos, humo, fuego, un sonido fuerte de trompeta; solo imagínese a Moisés subiendo al monte y todo esto pasando a su alrededor. Lo anterior claramente determina que el simple hecho que un hombre se encontrara con Dios era un momento santo y realmente extraordinario y cada vez que usted se encuentra a solas con el Señor y cada vez que usted busca Su presencia, usted está subiendo ese monte tal como Moisés lo hizo.

En estos tiempos, nos enfrentamos a una gran cantidad de distracciones y sabemos que el simple hecho de tratar de aquietar su mente para pasar un rato a solas con Su Padre es completamente un reto, hay veces que hasta lo tratamos de meter en nuestra agenda tan ocupada nada más para “palomearlo” y tratamos nuestro tiempo con Dios como si fuera algo ordinario. Nuestro Dios es el mismo que aparece en la Palabra y si en aquellos tiempos el encontrarse con Dios solía ser algo asombroso, majestuoso y extraordinario, hoy también debe de serlo y quiero recordarle que usted está hablando con el mismo Dios de Moisés. Jesús murió para que Usted y yo tuviésemos acceso al Padre y no solo porque ahora tenga acceso directo significa que es algo ordinario. El poder tener acceso a Él, alabarlo, andar en Su presencia y realizar Sus obras es realmente un privilegio!

Nuestro tiempo de oración con el Señor es nuestra meta y la palabra nos exhorta en 1 Pedro 4:7 a pelear por ese tiempo, dominando nuestra mente. Hoy tome un tiempo asolas con el Señor e imagínese toda la escena de Éxodo 19 cuando Moisés subió al monte y todo el pueblo observándolo mientras el subía desde los parámetros establecidos y todo el lugar rodeado de humo, fuego, truenos y comienza a descender una nube gigante y usted puede observar a Moisés hablando cara a cara con, Moisés baja del monte y le dice a usted que puede subir al monte. Suba al monte! Usted tiene acceso al Padre y a Su hermosa presencia!

Mi oración por usted: Padre, hoy te pido que avivas todos sus sentidos por ti, dale hambre y sed de ti. Que a partir de hoy, esta persona experimente de Tu amor en formas extraordinarias y declaro que la costumbre espiritual, la rutina espiritual y la ritualidad salen de su vida en el nombre poderoso de Jesús.

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