La primera vez que vine al Healing Rooms y oraron por mí; fue muy intenso porque Dios me rebeló palabra por palabra, sensaciones e ideas que Dios me había estado poniendo en mi mente y en mi entendimiento. El haber escuchado a Dios atreves de la persona que oró por mí, me generó muchísima paz, entendí que la forma en que Dios nos habla es a trevés de mensajes y mensajeros.
Cada vez que vengo a Healing Rooms me voy con mucha paz y tranquilidad, escuchar, sentir y entender los mensajes se traduce en luz a mi camino. Por eso muchas gracias.