Doy gracias a Dios porque yo tenía un problema de no poder pasar alimento desde hace algunos meses, cuando comía sentía que el bocado se me atoraba y no podía comer ni tomar agua y ya no comía, muy molesto. Pero , desde la primera vez que vine a Healing Rooms y oraron por mi , cuando regrese a mi casa fue tan grande mi júbilo que al cenar pude digerir el alimento completo sin ningún problema, el cambio fue inmediato.
Gracias a Dios y a los que ministran en Healing Rooms.