En el Taller de Sanidad , aprendí como debo orar por los demás y termine de confirmar a lo que Dios nos ha llamado a muchos de nosotros, lo cual es orar para que las personas sanen , ya sea con algo físico o del alma, siempre confiando en que Dios es el encargado de obrar en las personas y nosotros somos las manos, los pies y la voz para que las sanidades sucedan.
Hace una semana mi mamá y yo, llevamos a checar a mi sobrino de cinco años, ya que se cayó una semana antes y tuvo un golpe muy fuerte en la cabeza y lo dejaron en el hospital, oramos y salió el mismo día, dando las gracias a Dios por esto.
Seguimos orando por su sanidad completa.