Llegué a Healing Rooms San Nicolás algo intranquila, traía un dolor desde el día anterior y no me sentía nada bien.
La persona que me ministró, oró por mi aparato digestivo y coyunturas.
Este día sentí el abrazo de Dios, y al terminar de orar el dolor ya no estaba en mí.
Agradezco al Señor por su amor y misericordia, y también por haberme revelado su propósito en mi vida.
Bendigo este hermoso ministerio de Healing Rooms y agradezco el tiempo invertido en mí.