Testimonio de Juana Idalia Montalvo Paulin / Sanidad de Retinopatía Diabética

Quiero darle las gracias a Dios a través de este testimonio.

Empezaré contándoles que yo era una persona que nunca iba a la Iglesia, nada más cuando había alguna fiesta. Estaba toda enferma de muchas cosas, tales como diabetes, circulación, colesterol elevado, triglicéridos , riñón, presión, etc.  Realmente me sentía muy mal, y digo muy mal porque yo tenía todas las complicaciones de esta enfermedad (diabetes) .

Padecía una enfermedad de la vista que se llama Retinopatía Diabética
Proliferativa, la cual hace que los vasos sanguíneos de los ojos se llenen de sangre y al faltar el oxígeno se revientan y eso produce ceguera  SÍ, ME ESTABA QUEDANDO CIEGA y dije estaba,  porque,  ¿qué creen? El SEÑOR me ha curado de esa complicación.

Acabo de ir a Monterrey porque allá me estaba tratando, me pasaron de aquí por lo complicado de mi caso, y cuando el doctor me examinó mi expediente me dice,  “¿Señora, porqué la pasan conmigo?, ya le expliqué,  porque al parecer el doctor no recordaba mi caso,  y ya le tuve que hacer historia y se quedó sorprendido, porque no coincidía con lo que decía el expediente de mis ojos, “en realidad no coincide nada” fue lo que dijo, yo me quedé también sacada de onda y le dije, ¿cómo? Yo pensé que le habían llevado un expediente equivocado. “Si”, dice, “usted no tiene señales de que haya tenido esa enfermedad en sus ojos”. Entonces yo le dije qué cómo era eso, que si ahí estaba en el expediente y ya su hermano me había operado y ya tenía tiempo tratándome con él por este mismo problema y que me atiende desde entonces, me dijo, “pues algo pasó porque, le repito, aquí no existe esa enfermedad y sí efectivamente yo lo he escrito”

. Y pues bueno,  GLORIA A DIOS, este es el motivo por el cual hoy estoy aquí compartiéndoles este testimonio que en realidad ha sido un milagro.  Llegué al ministerio de Healing Rooms a finales del mes de febrero y yo Iba con la esperanza que ahí me ayudarán porque realmente me sentía muy mal, y las personas que ahí me atendieron, mis respetos verdaderamente son siervos de Dios, muy humanos y lo más importante lo tratan a uno muy bien, lo hacen sentirse realmente mejor, te tratan con el mismo AMOR que   Jesucristo trata a las personas, ese mismo AMOR que Dios nos da. Venga a cada uno de ellos mi reconocimiento!  Estoy realmente feliz porque estoy mucho mejor que antes. Me encuentro llena de gozo, Él cambió muchas de las enfermedades que padecía en bendiciones y lo más maravilloso, ÉL  ha cambiado mi vida. Me ha dado esa Paz, sí esa Paz que sobrepasa todo entendimiento humano. Tengo la plena confianza de contar con ÉL a la hora que lo busco y he sido bendecida enormemente. GRACIAS!
P.D. Ahora sí voy a la Iglesia y me encanta alabar al Señor y estar en su presencia.

 

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