Dios me enseña a ser humilde por Leslie Palomares

Hace tiempo entre a una compañía donde mi puesto exigía viajar constantemente, así que por ello se me depositó una cantidad de dinero para viáticos, comidas, transporte etc. Era Septiembre cuando depositaron este dinero y mi quincena a la misma tarjeta, claro que pensé: “Ok, ya tengo mi quincena, no creo tener que separar el dinero”. Para mi sorpresa no me organice, pensé que podía llevar una vida con más lujos de los que podía pagar, mi egocentrismo se basó en el dinero y en Diciembre cuando teníamos que regresar el dinero no lo tenía.

Llegó Enero y de nuevo me dieron el dinero de la compañía y parecía que no había aprendido la lección porque para Febrero no tenía ni un peso de lo que me habían prestado, pero claro que pensé “Tengo todo el año para juntarlo de nuevo”. Esta última vez fue peor, el primero de Marzo llegue a mi lugar y una persona me estaba esperando, yo nunca la había visto, así que seguí acomodando mis cosas, me comenta un compañero que me estaban esperando, me acerco con esta persona, desconocida para mí y me dice que entremos a la oficina de mi jefe, la cual estaba vacía,  y me pide que me siente. Lo único que recuerdo que dijo fue: “Hola Leslie mi nombre es tal  y estoy aquí porque mi trabajo es despedir a las personas y como te imaginaras, vine a darte de baja”, me puse fría, en ese momento lo único que me pasaba por la cabeza era el préstamo que me habían dado. Siguió hablando “Por lo tanto voy a pedirte que me des todo lo que le pertenece a la empresa como laptop, candados, credenciales, tarjetas y prestamos”. Me fui a mi lugar, estaba temblando (no sé si alguna vez ha estado en una situación en la que pudiera ser detenido por alguna falta legal, bueno, esta era una falta legal) me senté, empecé a pensar cómo podía pagar: mi finiquito no alcanzaba el total; estuve buscando banco por banco para ver quién podía prestarme, y no hallaba la salida; así que busque a Dios y vi el versículo de ese día según la Biblia que tengo en mi celular: “La maldición de Jehová está en la casa del impío, Pero bendecirá la morada de los justos” Proverbios 3:33, así que entendí lo que Dios me estaba diciendo en ese momento, así que hablé con Él y  pedí perdón por haber gastado dinero que no era mío; ya que las deudas no son de Dios.

Después recordé que me debían dos meses de vales, que junto con mi finiquito sumaba la cantidad que debía. Al final fui al banco cambie mi cheque y pague lo que tenía que pagar, entregue todo como se debía y me fui.

Tuve una gran lección, sinceramente no sé qué hubiera hecho, pero Dios anticipo ese movimiento, jamás me dejo sola, aun cuando le había fallado por segunda vez. Dios es fiel, y es un Dios de orden; así que con todo esto quiero concientizar a la Iglesia que las deudas, el tomar dinero que no te pertenece, ser egocéntrico, materialista y mal mayordomo de nuestras finanzas no es algo que a Dios le agrade.

Recordemos lo que dice su Palabra: “Mateo 25:23 Siervo bueno y fiel; en lo poco fuiste fiel, sobre mucho te pondré”. Así que pongamos en práctica su palabra y caminemos en Rectitud.

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