Fue una experiencia sobrenatural. Una revelación de Dios a través de las personas que oraron por mi, el cual me dio la respuesta, la orientación y dirección a problemas y situaciones nunca antes comprendidas las cuales me brindaron esperanza de que hay algo mejor por venir y de que Dios siempre ha estado detrás de mi y conmigo en todo momento y así estará hasta que esté en su presencia y cumpliendo el propósito por el cual me envió a esta tierra.