Vine a Healing Rooms a que oraran por mis ojos, a mi tercer visita los cambios han sido notables, ahora son mas frecuentes las cosas que percibo a mi alrededor con la vista: objetos, figuras, luces, destellos, en dos ocasiones una esfera con fuego, así como dos veces imágenes de Cristo, mi necesidad de Dios es cada vez mayor, mi Fe sigue sin quebrantarse, por otro lado he cambiado mi forma de pensar, de opinar y reaccionar ante lo que sucede en mi entorno, evidentemente Dios está obrando en mi.
Gracias a Él y a Healing Rooms Monterrey.