Desde los 22 años empecé a padecer dolor de migrañas esporádicamente; pero al pasar los 31 años de edad fueron muy fuertes y constantes, necesitaba inyectarme para el dolor y tomar a diario pastillas . Decidí acudir a Healing Rooms Mante y fui sanada por el poder de Cristo.
Hoy gozo de días maravillosos sin dolores .
Doy gracias a Dios por mi Sanidad y a Healing Rooms .