Dios me sorprendió.
Rentaba un departamento en el cual estaba batallando en pagar, después de venir a orar, la dueña me busco para decirme que ya no me iba a cobrar la renta.
Gloria a Dios.
Dios me sorprendió.
Rentaba un departamento en el cual estaba batallando en pagar, después de venir a orar, la dueña me busco para decirme que ya no me iba a cobrar la renta.
Gloria a Dios.