Cuando acudí a los Healing Rooms vine sin saber que eran, así que no sabía que esperar o que decir, fue mi mamá quien me hizo la cita e insistió que viniera.
Los Ministros me explicaron todo muy bien, oraron por mi con mucha fe en Dios.
Entendí que la oración tiene tanto poder que yo testifico que el resultado en ese mismo momento fue impresionante. Me sentí desde entonces muy bien, me dijeron que es como una herida que tiene que sanar. Seguiré acudiendo a mis citas hasta que esté completamente sana. Hasta que me sienta bien.
Los bendigo.