Testimonio Beatriz Pauli Cedillo

Estaba muy llena de tristeza, enojo, frustración, apartia  cuando llegue a los Healingrooms.  Pero con la oración se me fueron las ganas de llorar, no más.

Me pedían que sonriera, y me constaba trabajo al principio, porque quería seguir llorando, pero luego llegó a mi un sentido de gozo y pude sonreír.

Doy gracias a Dios por Healing Rooms.

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *