Vine a Healing Rooms buscando paz y dirección. Cuando comenzaron a orar por mí me sentí diferente, fue algo hermoso, sentí que el Espíritu Santo me tocó, sentí una luz que alumbraba toda mi cara y un calor inexplicable gracias a la Intercesión de los que oraron por mi.
Ahora me siento muy tranquila y muy en paz y recomiendo que muchas personas vengan a que oren por ellas.
Que Dios los bendiga y gracias.