Volver a sonreír después de haber sufrido tanto y estar acostumbrado a sentir todo eso. En seguida recordé la clase de sanidad, la oración de la pastora. Ella dijo en la clase que Dios le había dado la misión de sanar, habló de milagros de los que ha sido testigo. Yo hoy puedo confirmar que en mí se ha obrado un milagro. Y como dijo la pastora Ingrid: no es lo mismo saber de Dios que conocer a Dios. Quiero comenzar mi relación personal con Él. Quiero que sea Él quien llene mi corazón. Dios existe. Jesús existe. Los milagros existen. Gracias, de verdad. La respuesta siempre fue Dios.