Testimonio Maria Teresa Solis

Cuando entré traía un dolor en la rodilla que me aquejaba desde un mes, pero cuando oraron por mi el dolor que traía de nivel 8 bajo a un nivel 2, antes de entrar ni siquiera me podía sentar y pararme por el dolor tan intenso, pero hoy al salir del cuarto salí sin dolor y sin cojear. Gloria a Dios.

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